Las disciplinas deportivas no estuvieron ausentes en el Arturo. La muchachada contaba con varias opciones para compensar destrezas con impericias. Aunque unos pocos ungidos llegaron a destacarse en todas. Uno de ellos fue el Max, quien junto a Begue y Marengo integraba todos los equipos sin importar la actividad. Así fue sucesivamente armador en voleibol, defensor central en fútbol, pivote en básquetbol, jefe de mecánicos en automovilismo, primer bolero en bolita, canastero en pelota al cesto, arquero en handball, pie en truco, caballo en polo y banca en Estanciero. Pero dejemos esto y pasemos directamente a recordar las crónicas de aquellos años.
Box
El boxeo fue muy difundido. La cursada brindó inolvidables veladas pugilísticas provocadas por el exceso de adrenalina y las dificultades que existían para acceder a una dama. Muy comentado fue el duelo entre Pepe y Carlos en la vereda de Evampat, dándose empujones toscos y sacándose a medias la campera como dos jugadores de hockey sobre hielo. Otro fue viniendo del Estadio, cuando Pepe no se bancó que Diego imitara su voz. Suerte que Gonzalo y Carlos los separaron. Diego le dijo a Carlos “Pepe es un boludo” y Carlos respondió “sí, tenés razón”. Pepe le dijo a Gonzalo “Dieguito es un boludo” y Gonzalo respondió “sí, tenés razón”. Al llegar a Independencia ya estaban amigados. El Bob y nuevamente Pepe tuvieron otro diferendo en el conteo de puntos de un real envido que terminó con las cartas por el piso y ambos revoleando los puños y discrepando a viva voz sobre el tamaño de sus testículos y la honestidad de sus respectivas madres. Otros altercados recordados fueron el de Diego y Yaker en Bariloche, los recurrentes entre Javier y Begue y hasta uno de Carlos con Marengo.
Ajedrez
Hablemos del juego-ciencia. La participación del Illia en torneos intercolegiales fue similar a la de Chacarita en la Libertadores. El “temible” equipo estaba integrado por Gonzalo en primer tablero, un tal Grynberg en segundo y un tercero que nunca concurrió. En la primera fecha Gonzalo ganó con negras y Grynberg entabló con blancas (le comieron todas las piezas pero lo “ahogaron”). El colegio pasó de ronda y para la siguiente era el Día del Perdón, así que sólo fue Gonzalo, quien entabló con blancas en una difícil partida en la que acudió al “gambito del rey”. El equipo quedó eliminado. En la supertabla mundialista de ajedrez, el Illia ocupa el último lugar junto a Zaire y las Indias Holandesas.
Atletismo
Se destacaron en esta actividad los corredores Willy y Moyano de 5º 4ª. En 5º 1ª no había grandes valores hasta que el atleta Marcelo Paolino decidió ganar popularidad. Paolino no sólo fue gran pedestre sino un gran pederasta, como más adelante se dirá. Cansado de que sus amigos se burlaran de su forma de correr, invirtió todo un verano en mejorar las marcas. Los resultados fueron notables, aunque los muchachos encontraron rápidamente otros motivos para martirizarlo, su risa estridente o (…) fueron excusas suficientes. Dicen que dedicó los veranos sucesivos a mejorar estas cuestiones, pero fue tarde.
Juegos de azar
El espíritu lúdico tampoco fue ajeno a los muchachos del Arturo. Hemos comentado que algunos partidos de truco se resolvían a las piñas. Memorable resultó una apuesta entre el Max y el pedestre y pederasta Paolino, quien se comprometió a introducirse restos de comida y otras inmundicias en la boca a cambio de dinero. Tras superar la prueba exigió su paga, y se generó un conflicto entre Maxi y algunos de la barra que no quisieron colaborar. Cuentan que Marcelo terminó comprándose varios discos, y el Max en cambio debió empeñar la Commodore con el padre de un compañero.
Handball
El handball es un deporte odioso que ya se practicaba en la Antigüedad, hasta que un día un jugador tomó la pelota con los pies y la llevó hasta el arco contrario. Así nacería el “fútbol”. Carlos se jactaba de ser el único del colegio al que le gustaba. Cuando se decidía a qué jugar en las clases de Educación Física, su voto era decisivo para convencer al aceitoso profesor Caló, un fanático de esa disciplina insoportable. El Illia llegó a la semifinal del Intercolegial contra la temible ENET Nº 1, cuya barra alentaba al grito de “¡Industrial! ¡Industrial!” mientras la nuestra contraatacaba con un gracioso “¡Illia! ¡Ch ch ch! ¡Illia! ¡Ch ch ch!”. Hacer un gol era complejo, pues exigía implantarse una pierna en el lugar del brazo para ganar fuerza.
Fútbol
Sin dudas fue éste el deporte preferido del alumnado. El equipo de 4º 1ª era bastante competitivo y sólo fue vencido en la final por los presidiarios de 5º, que violaron las reglas juntando a los dos cursos en uno. Nuestro arquero Daniel Schmit tuvo una noche memorable esquivando pelotas por doquier. El Gráfico lo calificó con un “-5” (menos cinco). Otra batalla gloriosa bajo la lluvia y el barro se desarrolló en el campo universitario ante el entonces 4º 4ª, que dejó grabada la imagen de un eterno Pepe atajando balones resbaladizos que caían desde el cielo como misiles. El ganador fue 4º 1ª con “gol de oro”. Hubo revanchas en “La Olla” pero no fueron lo mismo. Ese partido bajo el barro fue como conquistar la copa del mundo.
Durante las clases de Caló se producía un extraño fenómeno: “pisaban” uno por cada curso y para los de 5º 4ª Memo O’ Neill era mejor que Begue o Marengo, mientras que los de 5º 1ª preferían a Javier y no a Colantonio, caudillo de los rivales. Cabe preguntarse entonces para qué pisaban.
Voleibol
También aquí 5º 1ª tenía un buen equipo que sólo era superado por los de 5º 3ª.
Estos individuos eran altos. Esa desventaja nos jugaba en contra porque sus bloqueos eran impenetrables. En vano intentaron Carlos, Diego y Martino prensarse como Tupac Amaru para aumentar la estatura: siempre nos ganaron.
Pádel
En este deporte descolló el Bob, quien utilizaba unas extrañas paletas Miti-Mak que fabricaba su padre cuyos golpes describían raras parábolas. Otro jugador era el Toro. Se destacaba pegando pelotas contra la pared del fondo antes de que tocaran el suelo del campo contrario.
Ping-pong
La mesa de Diego Yaker fue testigo de inolvidables partidos. Sin embargo la mayoría no iba por el juego sino por las meriendas opíparas que lo sucedían. Así se supo que salvo Yaker ninguno sabía qué era el ping-pong ni cómo se contaban los puntos. El plan consistía en pegarle a la pelota sin destino a la espera de la leche. Con el tiempo la concurrencia decayó. Es que a pesar de la comida, resultaba odioso soportar a las amigas de su hermana y esforzarse toda una tarde en no hacer chistes contra los judíos.
Morey
El lucimiento de las tablas playeras fue otra moda. Cuando terminó cada dueño les dio utilidades increíbles. Diego la usó como tabla de planchar, Carlos para tapar una gotera y otros la convirtieron en mesa o biombo. Hoy es habitual encontrarlas adornando bauleras o entretechos.
Danzas clásicas
Las disciplinas atléticas puras no tuvieron grandes exponentes hasta que debido al número dispar de hembras y machos, Martino y Gonzalo polemizaron por su compañía en el vals de egresados. Para solucionarlo se acudió a una fórmula salomónica, y aquél terminó bailando con una mujer inexistente que tenía el cuerpo de una mientras los altoparlantes anunciaban el nombre de otra.
Básquetbol
Carlos y Gonzalo fueron notables reboteros que recorrían la noche marplatense ejercitando sus dotes levantiscas ante bellas jóvenes que en masa los rechazaban.
Los tiempos del deporte han terminado. Los antiguos atletas han echado panza frente a sus computadoras, y su única actividad consiste en correr el colectivo o subir apurados la escalera para ir a trabajar. Sin embargo, el espíritu olímpico se mantiene intacto. Seguramente volveremos a encontrarnos para jugar juntos un partido que durará para siempre. Y lo ganaremos, aunque Colantonio haga trampa.
lunes, 29 de septiembre de 2008
EL DEPORTE EN EL ILLIA
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Esta buenísimo este relato. Pero lamento decirles que a mí nadie me gana: yo era el único que metía la pelota de basket de abajo para arriba, que picaba la pelota y la mandaba para la otra cuadra, que sacaba en volley y hacía un agujero en el techo, que en football hacía goles en contra, y en handball le pegaba a la pelota con el pie...sino pregunten a los de 5º2 y 5º3 que seguro no lo desmienten...Lo único mal que hice fué pegarle con el bate a la pelota una vez en softball.
ResponderEliminarHEY QUE PASA CON LAS MUJERES EN EL DEPORTE NO SE OLVIDEN DE LAS FEMINAS QUE NOS REPRESENTARON EN DISTINTAS DISCIPLINAS, AUNQUE NO PUEDO NOMBRARLAS TODAS PORQUE MI MEORIA SE VE AFECTADA POR LOS AÑOS PUEDO DECIR QUE EN REGLAS GENERALES RECUERDO QUE EN VOLEY NO ESTABAMOS NADA MSL CONTANDO CON ALGUNAS FEDERADAS Y TODO, COMO ERA EL CASO DE JULIETA PERETZ, EN EL ATLETISMO NUNCA NADIE PUEDO ALCANZAR A GABRIELA PALGÑUZAC? (ASI ERA?), DURANTE LOS TEST DE COOPER, Y SEGURO QUE HABRAN MAS PERO YA OS DIGO QUE ME FALLA LA MEMORIA, ASI QUE LAS MUJERES DEL ILLIA APORTAD ALGO QUE ESTO PARECE COLEGIO DE CHICOS, AH!!! YO NO ESTOY DENTRO DE LAS REPRESENTATIVAS PORQUE COMO EN EL CASO DE MARIO YO ME LLEVE GIMNASIA A DICIEMBRE POR NO HACER LA VERTICAL, Y SIGO SIN PODER HACERLA, Y A MUCHA HONRA.
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