jueves, 27 de marzo de 2008

Anecdotario: Semblanzas deportivas


Nunca putié tanto a un compañero.

Me acuerdo que durante algunos años, se realizaron las competencias deportivas intercursos. Competíamos en varios deportes, relacionados con las actividades que hacíamos en Educación Física.

Antes que nada, partamos de la base de que los dos cursos mas destacados en deportes (al menos entre los varones) eran las divisiones 1° y 4°.

Gente de 2° y 3°: admitan que eran horribles, flojitos para ser condescendientes. En lo que más se destacaban estas dos divisiones era en voley, porque en 3° división estaban J. Brughetti y P. Dolcini, que jugaban federados y en 2° estaba L. Dolcini, y algunos que le ponían garra. Me acuerdo de Seba Grynberg, difícil de contener con sus kilos lanzados en velocidad, a quien luego de terminar el colegio apodamos por un tiempo “Schilacchi”, (ya iba perdiendo el pelo al igual que el famoso goleador de Italia en el mundial 90). En fútbol, mejor ni hablar…

La cuestión era que deportivamente la discusión era entre nosotros, los de 4°, y los de 1°.

Y me quiero referir a una competencia de natación que se hizo en la mítica Pileta Cubierta, tal vez íbamos a 2° o a 3° año. Recuerdo que veníamos teniendo una competencia pareja, y el agua era uno de nuestros fuertes. Habíamos tenido ese día buenos resultados en las competencias individuales, y llegaba el momento de la posta 4 estilos.

Les recuerdo antes de seguir que fuimos el curso con menos varones de toda la promoción, empezamos el secundario con 11 (un equipo de fútbol en el que jugábamos todos pero no había suplentes) y terminamos con 9.

Teníamos que poner 4 nadadores, y realmente apenas éramos 4 los que nadábamos decentemente a esa altura de nuestras vidas.

El descarte fue sencillo: G. Colantonio estaba afuera de movida, ya que en 1° año apenas había logrado chapotear en el primer nivel. Tampoco eran bichos de agua Willy Ten, el mono Moyano, R. Ferder, Memo, A. Amerio y C. Gutierrez.

Así que solo quedamos R. Etchegaray, Nacho Mouriño, yo (M. Portillo) y el “Araucano” Martín Maselli…

No había muchas opciones, así que dividimos los estilos acorde a lo que cada uno dominaba. Yo era el único que sabía nadar mariposa, así que largue primero la carrera en este estilo. Me siguió Rodrigo en pecho, luego Nacho en espalda y nos quedaba (por descarte de estilos) el Araucano para rematar la carrera estilo crawl.

Me acuerdo que veníamos primeros cómodos, ganando fácil hasta el tercer relevo. En el momento en que llegó Nacho y largó Maselli, llevábamos casi media pileta de ventaja.

Nunca me imaginé que un tipo pudiera nadar bien (era el pergamino que traía de cuando hicimos natación en 1° año) pero en cámara lenta, tal como recuerdo esos 25 mts. que nadó el Araucano.

Con desesperación, veía como la ventaja se dilapidaba segundo a segundo. El griterío era ensordecedor, y desde el borde de la pileta le gritábamos a Martín que le meta, que se apure. A medida que la ventaja se reducía los gritos de aliento se fueron transformando en insultos, que derivaron en puteadas irreproducibles al darme cuenta (o al darnos cuenta, no me acuerdo que sucedía con Rodrigo y Nacho en ese momento, pues yo estaba enajenado) de que íbamos a perder la carrera. Por cada metro que avanzaba el Araucano perdía dos, así que finalmente salimos segundos…

Nunca putié tanto a un compañero como ese día, fue increíble…

Indio, te mando un gran abrazo.

Mariano Portillo, 5° 4°

martes, 25 de marzo de 2008

Pasaron 20 años y está igual...

¿Quién no comió acá antes de ir a las delirantes clases de teatro de Lugea?

domingo, 23 de marzo de 2008